Una torta simple pero llena de sabor, con una miga húmeda y tierna en la que se encuentran pequeños trozos de nueces en cada bocado. La cobertura de dulce de leche aporta cremosidad y ese toque irresistible que combina a la perfección con el sabor ligeramente tostado de los frutos secos. Una receta casera, generosa y tentadora, de esas que conquistan desde la primera porción.

Ingredientes:
250 gr de azúcar
120 cc de aceite
1 huevo
120 cc de leche
1 cdta de extracto de vainilla
200 gr de harina 0000 (o la más refinada que consigas en tu país)
1 cdta de polvo de hornear
100 gr nueces
Procedimiento:
- En primer lugar, precalentar el horno a 170°C.
- En un bowl, mezclar con batidor de mano el azúcar y el aceite. Después agregar el huevo, la leche y el extracto de vainilla hasta que esté todo bien integrado.
- Seguido de eso, incorporar los secos tamizados y las nueces picadas.
- Verter la preparación en un molde redondo de 22 cm de diámetro enmantecado y enharinado, o con papel manteca, y espolvorear un poquito más de azúcar por arriba.
- Dejar reposar unos 15 minutos, y llevarla al horno por más o menos 25 minutos, o hasta que lo pinchemos en el centro con un palito y salgo seco, sin restos de masa cruda.
- Una vez fría, decorar con dulce de leche, previamente ablandado unos segunditos en el microondas para que sea más fácil de usar. Podes usar una manga pastelera o una espátula.
- Decorar con más nueces picadas por arriba.
Dejá que la torta se enfríe por completo antes de cubrirla con el dulce de leche para evitar que se derrita. Guardala bien cubierta o en un recipiente hermético para mantener la miga húmeda y tierna durante varios días.









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